En resumen: sí. El DR-FZ100 es una caja de carga de dos alojamientos con entrada USB, de modo que conectándola a un cargador de mechero con salida USB puede recargar dos baterías NP-FZ100 durante el trayecto; con las dos a la vez suele necesitar de 4 a 6 horas, y con un cargador compatible con PD ese tiempo puede reducirse a 3 o 4 horas. Lo que realmente exige atención no es si se puede cargar, sino la calidad del cargador, la caída de tensión en el momento del arranque y la temperatura del interior del coche en verano. A continuación se explica en tres partes: alimentación, elección del cargador y ritmo de recarga.
Cómo discurre la cadena de alimentación en el coche
La cadena completa es: toma de 12V del mechero → cargador que reduce a 5V (o negocia una tensión superior mediante PD) → cable USB → caja de carga → batería. Si falla cualquier eslabón, el síntoma es siempre el mismo: carga lenta o ausencia de carga.
El eslabón que más se pasa por alto es el segundo. Un cargador barato anuncia 2.4A y, en la práctica, su salida cae por debajo de 1A cuando la tensión fluctúa; la caja mantiene la carga a duras penas, pero a un ritmo muy lento. La culpa no es de la caja: cambiando el cargador se resuelve.
Cómo elegir el cargador de coche
Tres criterios, ordenados por importancia: corriente de salida estable por encima de 2A, protecciones independientes de sobretensión y sobrecorriente, y compatibilidad con salida PD. Los dos primeros determinan si la carga es estable; el tercero, si es rápida.
| Tipo de cargador | Salida típica | Carga de dos baterías | Cuándo conviene |
|---|---|---|---|
| Cargador antiguo de una toma | 5V/1A | Unas 6-8 horas | No recomendable, solo para emergencias |
| Cargador de dos tomas | 5V/2.4A por toma | Unas 4-6 horas | Suficiente a diario, sirve también para el teléfono |
| Cargador PD | 20W o más | Unas 3-4 horas | Rodajes largos, rotación de varias baterías |
Con un cargador de dos tomas hay que tener en cuenta el reparto: si se conectan a la vez el teléfono y la caja, cada toma recibe la mitad y el tiempo de carga de la caja se alarga de forma notable. Si hay prisa, conviene alimentar el teléfono con una batería externa y dejar el cargador dedicado a la caja.
La caída de tensión en el arranque
Al arrancar el vehículo, la tensión de la batería del coche baja brevemente hasta unos 9V y luego se recupera; muchos cargadores se reinician por ello y la carga de la caja se interrumpe y se reanuda. El efecto de una sola vez es pequeño, pero con una docena de arranques al día, esas interrupciones repetidas no resultan amables con la gestión de carga.
La solución es sencilla: conectar el cargador después de arrancar y desconectarlo antes de apagar el motor. Esta costumbre resuelve de paso otro problema: evita que el cargador siga tomando corriente de la batería del coche durante un estacionamiento prolongado.
Sobre si cargar con el motor apagado agota la batería del coche, basta echar una cuenta: dos NP-FZ100 suman unos 33Wh y, con las pérdidas de conversión, rondan los 50Wh, una cantidad menor para una batería de coche de 45Ah o más. El riesgo real no son esas dos baterías, sino olvidar el cargador conectado y dejarlo consumiendo en vacío durante días. En una batería de coche ya degradada, esto se nota especialmente.
El ritmo de recarga en un rodaje de varios días
La idea central es introducir la carga en las horas en que de todos modos se conduce, en lugar de buscar un enchufe al llegar al destino. Un trayecto de tres horas basta para llevar dos baterías de vacío a completa.
- La noche anterior, cargue las baterías en casa: en el coche se repone lo consumido, no se parte de cero.
- Al subir al coche, conecte el cargador de inmediato y coloque la caja en un lugar ventilado, junto a la alfombrilla del asiento del acompañante, no sobre el salpicadero bajo el parabrisas.
- Media hora antes de llegar al primer punto de rodaje, toque la caja para comprobar su temperatura y confirme que al menos un alojamiento ha encendido la luz verde.
- Durante las pausas, devuelva las baterías gastadas a la caja y siga cargando en el viaje de vuelta, de modo que se establezca un ciclo.
- En salidas de varios días, complete cada noche con un enchufe del hotel para que un trayecto demasiado corto no deje baterías a medias.
La clave de este ritmo es no dejar que todas las baterías se vacíen a la vez. Mientras haya siempre una llena, una en uso y una cargando, tres baterías sostienen una jornada de intensidad media.
El calor del habitáculo en verano es el verdadero punto de riesgo
En verano, un habitáculo cerrado al sol puede superar los sesenta grados; cargar a esa temperatura, en el mejor de los casos activa la limitación térmica y, en el peor, detiene la carga. Más problemático aún es el almacenamiento prolongado a alta temperatura, que acelera el envejecimiento de las celdas sin que se note a simple vista: al cabo de unos meses la capacidad ha bajado de forma evidente.
Tres medidas concretas: no dejar la caja de carga en el salpicadero, la bandeja trasera ni cerca de la palanca de cambios, es decir, en posiciones de incidencia directa del sol; si el coche va a estar parado más de media hora, guarde la caja en la guantera o llévela consigo; y si al tocarla durante la carga quema de forma clara, interrumpa la carga y espere a que baje la temperatura.
El mismo razonamiento vale para las baterías. Dejar la bolsa de la cámara en el coche durante largos periodos, con las baterías de repuesto dentro, es la causa real del envejecimiento prematuro en muchos casos. Con las temperaturas bajo cero el problema es el contrario; en la prueba a baja temperatura encontrará una explicación más detallada.
Combinación con el rodaje de vídeo
En un viaje largo para grabar vídeo, el consumo de las baterías es muy superior al de la fotografía estática y la recarga en el coche puede no bastar. En ese caso, una combinación más sólida consiste en alimentar con corriente externa cuando la cámara está fija y recurrir a las baterías cuando hay que moverse; el planteamiento concreto está en la solución de alimentación para vídeo de las FX3 y FX30.
Para las especificaciones de la propia caja, la lectura de los indicadores y el mantenimiento diario, consulte la sección del cargador de dos alojamientos, donde encontrará las instrucciones de uso completas.
Preguntas frecuentes
¿Qué hago si no tengo suficientes tomas de mechero?
Utilice un distribuidor de mechero de una a dos tomas, cuidando que la potencia total no supere el límite del circuito del vehículo. En la mayoría de los modelos la toma de mechero dispone de un fusible de 10A a 15A; conectar dos cargadores y una cámara de salpicadero suele ser admisible, pero no conviene añadir un inversor de alta potencia.
¿Puede funcionar la caja de carga en tramos con baches?
Sí; una vez asentada, la batería no se suelta. Aun así, conviene fijar la caja en el hueco entre asientos o en un compartimento para que no salga despedida en una frenada brusca. Si se circula a menudo por firmes deteriorados, se acumula polvo en los contactos; límpielos de vez en cuando con un paño seco.
¿Se puede dejar el coche con la caja cargando?
Durante periodos cortos, sí; durante periodos largos, no es aconsejable. Por un lado, la batería del coche sigue descargándose; por otro, cargar en un habitáculo caliente y sin vigilancia entraña riesgos. Si va a bajar del coche para un trámite, lleve la caja consigo o desconecte el cargador.
¿Por qué el cargador indica 3A y la carga es muy lenta?
El valor nominal es un pico teórico; la salida real depende del cable, de la resistencia de contacto del conector y de la estabilidad de la tensión del vehículo. Cambiar a un cable corto y grueso y enchufar directamente en la toma de mechero, en lugar de usar un alargador, suele mejorar la situación de inmediato.