Cuando una NP-FZ100 no carga, en la mayoría de los casos no está inservible: el fallo suele estar en uno de cuatro eslabones, alimentación, contacto, temperatura o sobredescarga. Los siete pasos que siguen van de lo más simple a lo más complejo y, por lo general, no necesitan ninguna herramienta: primero confirmas que hay corriente en el enchufe y en el cargador, después revisas contactos y montaje, luego valoras temperatura y periodos largos sin uso, y solo al final decides si la batería está agotada. Todo el proceso lleva unos diez minutos, así que no des por muerta la batería a la primera.
Empieza por el síntoma para acotar
| Síntoma | Causa probable | Qué revisar primero |
|---|---|---|
| El piloto no se enciende en absoluto | Sin corriente, cable mal conectado, cargador averiado | Pasos 1 y 2 |
| El piloto parpadea y se apaga | Mal contacto, actuación del circuito de protección | Pasos 3 y 4 |
| Se queda en «cargando» y no cambia | Corriente baja, celda degradada, frío | Pasos 5 y 6 |
| El piloto se pone verde al instante | Batería llena o resistencia interna alta | Pasos 6 y 7 |
| El cargador se calienta mucho o huele mal | Cargador defectuoso o batería anómala | Cortar la corriente y dejar de usar |
Los siete pasos
Paso 1: confirma que el enchufe y el cable dan corriente
Cambia a una toma que sepas que funciona o enchufa allí el cargador del móvil para verificarlo. Las regletas con interruptor, los adaptadores de viaje y los inversores de coche son la fuente más habitual de «averías» que no lo son. Si usas un cargador USB, prueba otro cable y otro cabezal: los cables partidos son muy comunes.
Paso 2: confirma que el cargador funciona
Pon una batería que sepas que tiene carga en ese mismo cargador. Si esa carga bien, el cargador está bien; si ninguna de las dos reacciona, el problema está en el cargador o en la alimentación. No es raro que un cargador deje de funcionar después de una caída, de mojarse o de que se afloje una pata.
Paso 3: revisa la orientación y el encaje
Saca la batería y vuelve a colocarla, fijándote en la orientación de los terminales y en que el pestillo encaje. Si no entra hasta el fondo o se queda torcida, los contactos del cargador no llegan y el piloto no se enciende. Una vez montada, muévela suavemente: no debería tener holgura apreciable.
Paso 4: limpia los contactos
Con un paño suave seco o una goma, frota los terminales de la batería y las lengüetas del cargador para retirar óxido, sudor y polvo. Después de fotografiar en la costa o de guardarla en un sitio húmedo, los contactos se oxidan con facilidad: a la vista es solo una película fina, pero basta para bloquear la carga. No uses líquidos corrosivos ni raspes con metal.
Paso 5: vuelve a temperatura ambiente antes de cargar
Con frío o calor extremos, el litio interrumpe la carga: es un mecanismo de protección, no una avería. Si la batería viene de la calle en invierno, déjala media hora en interior; si viene de un coche al sol en verano, deja que se enfríe. La franja adecuada para cargar está aproximadamente entre 15 y 25 °C. Por debajo de 0 °C la capacidad ya baja de forma clara y la eficiencia de carga también se resiente.
Paso 6: resuelve la sobredescarga por almacenamiento prolongado
Una batería que ha pasado uno o dos años sin atención puede haberse autodescargado hasta una tensión muy baja, y entonces el circuito de protección rechaza la carga. En ese caso puedes dejarla en el cargador un rato más: algunos intentan un despertar con corriente reducida. Si tras un tiempo prudencial sigue sin reaccionar, la celda probablemente esté dañada y lo sensato es dejar de insistir y sustituirla. Para evitarlo, guarda siempre al 40 %–60 % y recarga cada tres meses; lo explicamos en ciclos de carga y almacenamiento.
Paso 7: valora si la batería está al final de su vida
Si has descartado todo lo anterior y la batería tiene dos o tres años, lo más probable es que haya llegado a su límite. Tras unos 300–500 ciclos, una celda de litio conserva alrededor del 80 % de la capacidad, y en ese punto no solo dura menos: también carga de forma irregular. Puedes usar como referencia cuántos disparos reales haces con una carga completa: si estás más de un 30 % por debajo de cuando era nueva, merece la pena cambiarla.
Casos en los que no hay que seguir cargando
- Carcasa hinchada o deformada: corta de inmediato la carga y la descarga y sigue el procedimiento seguro ante una batería hinchada.
- Quema al tacto mientras carga: templada es normal, que queme no. Desconecta y revisa.
- Olor, humo o fuga: aleja la batería de materiales inflamables y no aclares la zona de la fuga con agua directamente.
- Cargador dañado: patas flojas, carcasa agrietada o cable con el aislante pelado son motivo para dejar de usarlo.
Cuándo cambiar en lugar de seguir probando
El orden de decisión es sencillo: si hay una alteración física, cambia; si falla la carga y has descartado el cargador, plantéate el cambio; si la autonomía ha bajado mucho y el indicador da saltos, cambia; y si solo ha fallado una vez y tras limpiar vuelve a la normalidad, puedes seguir usándola. La batería no es reparable y abrir la celda implica un riesgo alto, así que no lo intentes por tu cuenta.
Si además aparece un error en la cámara, por ejemplo que no reconoce la batería, revisa también cómo diagnosticar el aviso de batería no reconocida: a veces los dos síntomas tienen el mismo origen.
Preguntas frecuentes
Ha estado toda la noche en rojo. ¿Está rota?
No necesariamente. Primero cambia de enchufe y prueba con otro cargador para hacer una comprobación cruzada, y después valora si la resistencia interna ha crecido y la carga se ha vuelto muy lenta. Si el tiempo hasta el cambio de piloto se ha alargado mucho respecto al pasado, es señal de envejecimiento.
¿Puedo cargar la NP-FZ100 con un power bank?
Sí, siempre que el cargador admita entrada USB y la especificación sea la adecuada. No apiles fuentes de calor encima mientras carga y evita grabar durante mucho tiempo a la vez que cargas.
¿Es normal que una batería nueva no cargue la primera vez?
No. Comprueba que el modelo corresponde, que no queda film protector en los contactos y prueba con otro cargador; si sigue sin reaccionar, contacta con el vendedor para el cambio.
¿Cada cuánto hay que recargar una batería guardada?
Cada tres meses, manteniéndola entre el 40 % y el 60 % de carga en un lugar fresco y seco a 15–25 °C. Con eso el riesgo de sobredescarga baja de forma notable.
Si tras el diagnóstico toca renovar, aprovecha para equiparte de una vez: la batería compatible NP-FZ100 declara 2280 mAh / 7,2 V y unos 16,4 Wh, a 16,36 € la unidad, 20,97 € con cargador y 33,59 € el pack de dos con cargador. Si quieres más capacidad, la TNP-FZ100 de 2400 mAh y unos 17,3 Wh. Estudios y tiendas de material que reponen stock suelen pasar por la consulta de mayoreo, con tarifa por volumen desde 100 unidades.