Respuesta directa: no existe una codificación de fechas común a todo el sector; cada fabricante usa su sistema, pero en la batería o en el envase casi siempre hay información de fecha. Los formatos más habituales son el año y mes impresos de forma directa, un código de lote grabado con láser y una fecha de fabricación o de caducidad en la etiqueta o el embalaje. En nuestros productos, la referencia es la que aparece en la etiqueta de la batería o en el envase: se lee en el formato en que venga. Para valorar un stock, la regla general es que una batería de menos de un año suele estar en buen estado, hasta dos o tres años sigue siendo utilizables, y por encima de tres conviene evaluarla con cuidado según su estado real. Aquí tienes los formatos, la forma de leerlos y criterios prácticos para comprar y para hacer inventario. Si estás eligiendo marca, compara con Qué marca compatible elegir.
Formatos de fecha más habituales
| Formato | Cómo se ve | Cómo se lee | Fiabilidad |
|---|---|---|---|
| Año y mes directos | Etiqueta o carcasa con año y mes impresos | Lo más directo: se lee tal cual | Alta |
| Grabado láser o troquelado | Una cadena de caracteres en la carcasa, con combinaciones numéricas | Requiere la clave del fabricante; cada uno usa la suya | Media; sin clave publicada es difícil |
| Número de lote (Lot No.) | Combinación de letras y números | Suele haber que preguntar al fabricante o al vendedor | Media, según se pueda consultar |
| Envase o documentación | Fecha de fabricación o de caducidad en el embalaje | Se lee en el envase; conviene comprobar que coincide con la batería | Bastante alta |
| Sin fecha identificable | Ni en la carcasa ni en el envase | Solo se puede valorar por aspecto y comportamiento | Baja; conviene confirmar con el vendedor |
Un aviso: las tablas de decodificación que circulan por internet («esta letra es tal año») no son universales. Aplicarlas a otro fabricante lleva a errores con facilidad. Si el grabado no se entiende, preguntar al vendedor es más rápido y más fiable.
Por qué merece la pena mirar la fecha
Una batería de litio envejece incluso sin usarse, y la velocidad depende mucho del nivel de carga con el que se guarda y de la temperatura. Una unidad que ha pasado dos años en un almacén fresco a media carga y otra que ha pasado dos años llena en un ambiente cálido y húmedo pueden acabar en estados muy distintos. De ahí esta escala orientativa:
- Menos de un año: en la práctica, como una nueva.
- De uno a tres años: normalmente sigue siendo utilizable; al recibirla, haz un ciclo completo de carga y descarga y observa la autonomía real.
- Más de tres años: la capacidad puede haber bajado de forma apreciable y la resistencia interna puede haber subido; aunque el precio sea bajo, conviene prudencia y no confiarle un trabajo importante.
Es una referencia general: las condiciones de almacenamiento pesan más que el tiempo transcurrido. Los requisitos están en Cómo guardar una batería que no usas.
Cómo valorar el estado cuando no hay fecha
El aspecto exterior
- Contactos: en una unidad nueva están brillantes, sin oxidación ni marcas; una que se ha insertado y extraído varias veces muestra roces claros.
- Carcasa: sin arañazos ni rebabas, con la impresión legible; etiqueta sin despegar ni manchas.
- Uniones: ajuste firme, sin abombamientos ni restos de adhesivo.
El envase
- Embalaje íntegro, impresión nítida y bolsas y documentación completas.
- Que la referencia del envase coincida con la de la batería, para evitar el caso de «envase nuevo con batería vieja».
El comportamiento real
- Cárgala al máximo, colócala en el cuerpo y anota cuántas fotos hace con los mismos ajustes, para comparar con una nueva.
- Mide el tiempo de carga: una batería envejecida suele cargarse antes (tiene menos capacidad) y durar menos.
- Déjala llena uno o dos días y observa cuánto baja; una caída anómala apunta a resistencia interna elevada.
- Si quieres un método más riguroso, mira Cómo identificar una capacidad inflada.
Qué es el lote y por qué importa
Un lote agrupa unidades fabricadas en las mismas condiciones. Hay dos motivos prácticos para fijarse en él:
- Consistencia: varias baterías del mismo lote suelen parecerse más en capacidad y resistencia interna, de modo que en trabajos con varias cámaras la autonomía se comporta de forma más parecida.
- Trazabilidad: si aparece un problema de calidad, el número de lote es la base para la revisión posventa y para delimitar el alcance.
En compras por volumen, conviene indicar en el pedido que se desea «mismo lote» y conservar la información del envase para futuras consultas.
Comprar baterías nuevas: tres gestos que evitan sorpresas
- Preguntar la fecha: antes de pedir, consulta al servicio de atención la fecha del lote más reciente; un vendedor serio responde con claridad.
- Revisar al recibir: comprueba que referencia, capacidad y fechas coinciden entre batería y envase, y mira si los contactos tienen marcas de uso.
- Hacer una primera prueba: un ciclo completo de carga y descarga y anotar la autonomía inicial como referencia; para interpretar la degradación, Un año de uso.
Otro aviso: en cámaras de segunda mano, la batería incluida suele ser más antigua que el cuerpo e incluso puede haberse cambiado. Al revisar el equipo, sácala y compruébala por separado; lo tienes en ¿Hay que cambiar la batería de una A7 III de segunda mano?.
Inventario: etiquetar las baterías que ya tienes
- Escribe con etiqueta o rotulador en un hueco de la carcasa el año y mes de compra; resulta más útil que la fecha de fabricación.
- Numera y rota las unidades (1, 2, 3…) para que ninguna quede olvidada durante meses.
- Una vez por semestre, haz una comprobación de capacidad y degrada a reserva la que esté peor.
- Si una unidad lleva más de tres meses parada, recárgala antes de guardarla y mantenla entre el 40 % y el 60 %.
Preguntas frecuentes
¿Una batería con fecha antigua está necesariamente mal?
No necesariamente. Las condiciones de almacenamiento pesan más: una unidad guardada en fresco, seco y a media carga puede seguir en buen estado después de dos años. La referencia es la autonomía medida, no la fecha en sí.
¿Por qué algunas baterías solo llevan número de lote y no fecha?
Depende de la costumbre de cada fabricante; algunos usan el lote para trazabilidad interna y no publican la fecha. En ese caso, se puede preguntar al vendedor por el momento de fabricación de ese lote.
¿Son fiables las tablas de decodificación que se ven en foros?
Suelen valer solo para un fabricante y un periodo concretos, así que su utilidad general es escasa. Aplicarlas a otra marca lleva a lecturas erróneas; es mejor preguntar directamente al vendedor.
Si compro una unidad que lleva mucho en stock, ¿puedo devolverla?
Depende de las condiciones de posventa del vendedor. Lo prudente es confirmar antes del pedido el rango de fechas de fabricación, revisar al recibir y plantear cualquier problema dentro del plazo de devolución.
¿Vale la pena comprar varias unidades del mismo lote?
En trabajos con varias cámaras o en equipo, sí: la consistencia es mejor y la autonomía se comporta de forma más homogénea. Para uso personal, basta con comprar según necesidad.
Resumen y recomendación de compra
El orden para valorar una batería es: mirar la fecha indicada → revisar contactos y aspecto → validar con la autonomía real. La fecha es solo una pista; las condiciones de almacenamiento y el comportamiento medido importan más. Cuando necesites reponer, la NP-FZ100 compatible (2280 mAh / aprox. 16,4 Wh) está a unos 16,36 € la unidad, 20,97 € con cargador y 33,59 € el pack de dos con cargador, con la especificación indicada tanto en el envase como en la batería; si buscas más capacidad, la TNP-FZ100 (2400 mAh / aprox. 17,3 Wh) sale a 17,97 €, 22,58 € y 36,50 €. La relación entre ambas referencias está en ¿Es lo mismo TNP-FZ100 que NP-FZ100?. Estudios, rentals y tiendas que compran más de 100 unidades y necesitan un lote concreto pueden escribir desde la página de consulta mayorista; el precio se cotiza según volumen.