En resumen: la TG-6 utiliza la batería LI-92B, no la LI-90B, y ambas no son intercambiables. Una inmersión recreativa de 45-60 minutos suele consumir entre media y una batería; con dos inmersiones al día más algo de fotografía en tierra, dos baterías bastan y tres dan más margen. El frío y el uso frecuente del flash aceleran notablemente el consumo, así que en actividades invernales conviene preparar 1.5 veces la cantidad calculada a temperatura ambiente. En cuanto a las filtraciones, la mayoría de los incidentes no tiene relación con la batería, sino con arena atrapada en la junta tórica, una tapa mal cerrada o la apertura del compartimento bajo el agua.
Conviene aclarar primero el modelo y después hablar del plan.
1. Empezar por el modelo correcto
La TG-6 pertenece a la generación posterior a la TG-4 y su batería es la LI-92B, con 3.6V nominales y unos 1350mAh. La LI-90B es el modelo anterior, utilizado por las TG-1 a TG-3 y por las SH-1 a SH-3; su forma y su pestillo son distintos, por lo que no entra en el compartimento de la TG-6. La idea de que «toda la serie TG usa la misma batería», habitual en el mercado de segunda mano, no se sostiene: revisar la etiqueta antes de encargar ahorra muchos problemas.
Si aún conserva una TG-3 o un cuerpo de la serie SH, las notas correspondientes están en la página de categoría Olympus LI-90B, donde figura la correspondencia completa entre ambas series.
2. Cómo se reparte el consumo bajo el agua y con frío
El consumo bajo el agua se reparte de forma distinta que en tierra: la pantalla permanece encendida, el enfoque automático busca una y otra vez, el flash se dispara con frecuencia y el cuerpo trabaja bajo presión constante. La tabla siguiente ofrece referencias para las formas de grabar más habituales.
| Escena | Duración por sesión | Consumo estimado | Recomendación |
|---|---|---|---|
| Esnórquel | 30-45 minutos | Aproximadamente 1/3 de batería | Una batería cubre dos sesiones |
| Inmersión recreativa (hasta 15 m) | 45-60 minutos | Aproximadamente 1/2 a 2/3 | Cambiar en cada inmersión es más seguro |
| Vídeo subacuático principalmente | 20-30 minutos | Aproximadamente 1/2 | Desactivar la estabilización alarga el tiempo |
| Liveaboard con varias inmersiones | 3-4 inmersiones al día | Aproximadamente 2-3 baterías | Alternar por inmersión |
El vídeo subacuático es el gran consumidor. La estabilización electrónica de la TG-6 trabaja de forma continua bajo el agua y, con grabación de alto bitrate, una sola batería suele ofrecer alrededor del 60% del tiempo disponible en modo foto. Si el vídeo es prioritario, conviene limitar cada clip a tres o cinco minutos y dejar pausas para que el cuerpo disipe calor.
El frío sigue una curva completamente distinta. Por debajo de cero, la capacidad útil de una batería de litio desciende de forma clara; es una característica electroquímica, no un problema de calidad. Al esquiar, en la costa en invierno o en rutas de alta montaña es habitual que el indicador pase del 40% a la alerta y que, al volver a un ambiente cálido, se «recupere» una parte. Para ver cómo se comporta esa caída, puede consultarse el método registrado en la prueba de batería a -10 ℃.
La respuesta es directa: llevar las baterías de repuesto en un bolsillo interior, junto al cuerpo, para que el calor corporal las mantenga; guardar la cámara dentro de la chaqueta cuando no se use, en lugar de dejarla colgada al frío; y evitar cargar a baja temperatura, esperando a que la batería recupere la temperatura ambiente en el interior. Durante ese calentamiento puede formarse condensación en la superficie, así que conviene secarla antes de abrir el compartimento.
3. Riesgo de filtración y tres detalles del compartimento
- Secarse antes de abrir. No abra el compartimento con las manos, el cuerpo o el pelo mojados. Una sola gota que se cuele por la tapa basta para inutilizar la cámara.
- Revisar la junta tórica. Antes de cada inmersión, pase un dedo por todo el perímetro y compruebe que no haya granos de arena, pelos ni cristales de sal. Si la junta se endurece o muestra grietas finas, hay que sustituirla.
- Cerrar la tapa hasta el tope. El cierre de la TG-6 tiene una posición de bloqueo definida y, una vez cerrado, no debería verse ninguna rendija. Conviene adquirir el hábito de tirar de ella una vez antes de entrar al agua.
Hay otro punto que suele pasarse por alto: no cambiar la batería en un ambiente húmedo. En un barco con viento y oleaje, mucha gente abre el compartimento en cubierta para ganar tiempo, y es justo cuando se producen las filtraciones. Lo prudente es volver al camarote, secarse las manos y hacer el cambio allí.
4. Cómo organizar las baterías de repuesto
- Esnórquel de un día: dos baterías, una en la cámara y otra en una bolsa estanca, son suficientes.
- Liveaboard con muchas inmersiones: tres baterías, numeradas y alternadas por inmersión, cargadas todas por la noche.
- Aire libre en invierno: la cantidad calculada a temperatura ambiente multiplicada por 1.5, transportadas en una bolsa térmica y separadas de objetos metálicos como los crampones.
- Viajes largos: un cargador de base con USB resulta más práctico que llevar cables de carga para el cuerpo.
Lleve cada batería de repuesto en una bolsa sellada individual, lo que evita la humedad y los cortocircuitos entre terminales. En avión, las baterías de litio deben ir en cabina y no pueden facturarse; las normas están recogidas en la guía para volar con baterías de litio. Una batería compatible YO LI-92B sirve como reserva, aunque conviene mantener una original en el puesto principal para disfrutar de una curva de tensión más estable en inmersiones profundas o con frío.
Preguntas frecuentes
¿Puede la TG-6 usar una LI-90B?
No. La TG-6 utiliza la LI-92B, mientras que la LI-90B es la batería de la TG-3 y cuerpos anteriores y de la serie SH. Las formas son distintas.
¿Hay que cargar la batería al máximo antes de una inmersión?
Sí. Con poca carga la tensión cae antes y el agua fría reduce aún más la capacidad útil, lo que hace más probable un apagado prematuro.
¿Se puede salvar una cámara con el compartimento inundado?
Apague de inmediato, extraiga la batería y la tarjeta, aclare el exterior con agua dulce y seque a fondo, sin encender para probar. La recuperación depende de la cantidad de agua que haya entrado; enviarla al servicio técnico es la opción más segura.
¿Basta una batería para una inmersión?
Para la mayoría de las inmersiones recreativas, sí. Pero si graba vídeo y usa mucho el flash, cambie entre inmersiones para no encontrarse con un aviso a cierta profundidad.